Federer encontró el consuelo en su tierra, Basilea, donde repitió el éxito por tercer año consecutivo tras superar en la final al argentino David Nalbandián (6-3 y 6-4), que le llevó al cuarto título de una temporada que transita por debajo de las expectativas generadas que le llevaron a ceder el número uno del mundo.

Roger Federer tardó setenta minutos al sudamericano, que intenta afrontar a punto el tramo final del curso. Especialmente para la final de la Copa Davis que el próximo mes le enfrentará a España en Mar del Plata.

Sin embargo, el tenista de Córdoba, uno de los que mejor tiene tomada la medida a Federer, le ha ganado ocho de los 18 duelos que han disputado, salió malparado del choque de Basilea. Nunca inquietó al suizo y ni siquiera dispuso de ocasión alguna para romper el saque de su rival y enderezar el partido.































