El británico Lewis Hamilton se aferró como pudo a un quinto lugar en el Gran Premio de Brasil para conquistar ayer el campeonato mundial de Fórmula Uno, convirtiéndose en el piloto más joven de la historia en adjudicarse el título.

La victoria fue para Felipe Massa frente a sus compatriotas, pero se quedó cortó de borrar la desventaja de siete puntos que le separaba de Hamilton al llegar a la última carrera de la temporada.
Hamilton, de McLaren-Mercedes, necesitaba quedar por lo menos quinto para consagrarse campeón a sus 23 años, y lo hizo luego que el Toyota de Timo Glock desaceleró en los últimos metros.
En un final dramático, Hamilton había sido rebasado por el Toro Rosso de Sebastian Vettel cuando quedaban dos vueltas para el final, descendiendo al sexto puesto y por un momento Massa se colocaba como el campeón.
Al final, Hamilton quedó como líder con 98 puntos, uno más que Massa de Ferrari.
























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