Decisión compromiso y deseos por agradar a propios y extraños demostraron ambos luchadores al protagonizar el duelo donde se encontraba de por medio la pérdida de su incógnita para que el que cargara con la derrota a cuestas.

Ganada a carta cabal la ceremonia de aplausos para ambos luchadores al haber protagonizado un duelo donde ambos cumplieron con las expectativas que sus seguidores habían forjado al ver anunciado su desafío de apuesta.
Primera caída con el Dios del Inframundo atrapando en cuestión de segundos al flamígero rojo. Impulsado por el orgullo, el rudo se lanzó en búsqueda de la igualada, lo que consiguió aplicando desnucadora para cuenta de tres palmadas durante la segunda caída.

Con las máscaras mostrando estragos, la tercera caída fue un recital continuo de dos palmadas contra la lona. Dragón Rojo se jugó el resto e invirtiendo una gory especial terminó con el misterio de Jonathan de Jesús Navarro Jiménez, oriundo de Guadalajara con 9 años como luchador profesional. 
























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